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QUIERO
REALIZAR ACTIVIDAD FÍSICA.
¿POR DONDE
COMIENZO?
Lic. Carlos Argimón - Uruguay
Profesor de la Asociación
Cristiana de Jóvenes, ex docente del Instituto Superior de
Educación Física.
Introducción
Mucho leemos, hablamos y
conversamos acerca de las virtudes de realizar actividades
físicas. Tanto sea para la Salud, la Recreación, el Ocio. Sin
embargo y al igual que sucede con otros hábitos muy arraigados
en nuestra cultura (fumar, ingerir comida “chatarra”, mirar TV)
el sedentarismo se convierte para muchos en un círculo vicioso
del cual es complejo salir. Además de tener la voluntad es
necesario organizarse en los tiempos y espacios personales que
permitan cumplir el ansiado objetivo.
Trabajando en el gimnasio o club
nos encontramos con personas que han logrado romper esa barrera
y comienzan decidida y esperanzadamente un programa deportivo.
Otros más conocedores o más audaces comienzan solos, caminando o
corriendo en parques o espacios públicos abiertos.
En ambos casos dejar la vida
sedentaria y convertirse en un deportista, implica
necesariamente pasar una primera etapa en la cual la persona
adquiere la condición de principiante. Esto para nada implica un
concepto despectivo, sino que hace referencia a que, al ser una
actividad nueva en la vida del practicante, existen elementos
nuevos que habrán de irrumpir en la rutina diaria de este.
Alguno de estos elementos pueden ser desencadenantes de
reforzadores positivos como el dormir más placenteramente o el
sentirse más “vital”, más “fuerte”, enlentecer el
envejecimiento. Otros sin embargo habrán de presentarse como
elementos reforzadores negativos como por ejemplo las
contracturas, formas nuevas de cansancio diferentes a las
anteriores, pero que se suman a estas, la inseguridad de saber
si lo que se hace vale la pena, si de esta forma están logrando
sus objetivos, que es lo que desean.
Repetidamente me encuentro
contestando dudas acerca de qué hacer al comienzo de un plan de
entrenamiento. ¡Qué hacer y qué no hacer! “Cómo hago para bajar
esta pancita”; “estoy muy tirado y tengo que fortalecer un
poco”; “este ejercicio: me sirve para levantar...”; “pero si no
duele no entrenas nada”. “Me mandaron para bajar el colesterol”,
“intento sentirme bien”.
Acortar las distancias del
conocimiento entre nosotros profesionales de la Ed. Física y
nuestros usuarios o clientes es una de las tareas más
importantes que nos atañen, en este sentido va dirigido el
presente trabajo.
Evidentemente es difícil
intercambiar o realizar grandes explicaciones en el gimnasio
acerca de cómo estructurar un plan de entrenamiento o los
pormenores de la oxidación de la acetilcolina en el ciclo de
Krebs. Sin embargo si podemos eventualmente tomarnos un tiempo
para compartir los objetivos de las tareas o ejercicios que
proponemos. Poco se respeta este principio cuando no comentan:
“- llegué al gimnasio y me mandaron a hacer 3 x 10 de estos
ejercicios de acá”... y no aparece más información brindada a
esa persona. Se completa la anécdota con un “luego de la primer
sesión no me dieron más bolilla y al final me desmotivé y no fui
más”.
Para los adultos, más aun en
nuestra sociedad acostumbrada a discutir, es MUY IMPORTANTE el
poder compartir con la persona lo que le estamos proponiendo y
por qué. Hacia dónde encaminamos nuestra rutina.
Debemos tener presente que el
dedicar un espacio para actividades físico deportivas implica un
tiempo dirigido al bienestar personal y social. La Ed. Física a
diferencia de otras disciplinas no tiene un valor instrumental o
productivo. Comparte con la música y otras artes fines de
autorrealización y goce personal. Tiene un valor en si misma.
Por ello la persona que la practica ha de irse cada día
sintiéndose bien, que ha tenido una experiencia positiva,
agradable.
PRINCIPIANTES, es necesario llevar
a cabo un comienzo con tranquilidad, sobretodo en las primeras
etapas.
En este sentido es fundamental
recordar:
-> Todo proceso de entrenamiento
que se este por comenzar por parte de una persona, ha de estar
respaldado por consentimiento médico. Esto es fundamental para
evaluar posibles factores de riesgo, que de otro modo pueden
producir que el ejercicio físico en vez de un beneficio para la
salud signifique una agresión a la misma.
-> Debería estar guiado por un
profesional del deporte y la educación física.
-> Cuidar su cuerpo. No
exponerlo a esfuerzos máximos o cercanos al máximo en un
comienzo.
Consideremos varios ejemplos:
- Una persona luego de varios
años decide volver a jugar un deporte colectivo. Sucede que los
deportes colectivos contienen situaciones de choque, que pueden
generar esfuerzos muy intensos aun sin que la persona se de
cuenta. Peor aun si la persona se encuentra con agravantes a su
condición física como obesidad, o un oficio absolutamente
sedentario, mala nutrición... Sería un objetivo interesante
poder integrarse a su deporte favorito, pero pasando previamente
por una etapa de acondicionamiento físico básico, a través
actividades más simples y controlables. Por ejemplo un programa
de musculación, caminatas, caminatas alternadas con breves
trotes.
- Una persona desea bajar de peso
y para ello decide salir a trotar: las actividades aeróbicas
contribuyen a los programas de adelgazamiento, pero para poder
cumplir una sesión de entrenamiento dirigida a “quemar grasas”
debe existir una condición previa... El cuerpo ha de poder
soportar sin lastimarse la carga de entrenamiento a la que lo
vamos a someter. A nivel de tendones y ligamentos deberán
existir una buena cantidad de fibras colágenas y elásticas, las
uniones entre músculo y tendón han de ser fuertes, así como las
uniones entre los tendones y los huesos. Desconocer esto y salir
a correr de buenas a primeras, nos puede llevar prontamente a
lesiones como tendinitis, periostitis, inflamaciones
articulares, distensiones musculares, contracturas. También aquí
un programa de musculación o caminatas, caminatas alternadas con
breves trotes. puede generar las Adaptaciones Biológicas
necesarias: generación de mayores cantidades de tejidos en
ligamientos, tendones, cartílagos. y fortalecimiento de órganos
del aparato locomotor.
-> Conocer y reconocer las
diferentes ejercitaciones a realizar. No basta con hacer una
interpretación intelectual de un movimiento o ejercicio. Hay que
probarlo. Sentir qué le pasa al cuerpo al practicar ejercicios.
En algunos casos en particular esta etapa ni siquiera comparte
objetivos de carga física, sino que la idea central es
estrictamente una educación psicomotriz. Es una etapa para
vivenciar el movimiento y experimentar sus posibilidades.
- A modo de ejemplo: al comenzar
a asistir a una Sala de Musculación es muy importante irse a
casa SIN dolores o contracturas. Y si estos aparecieran, a la
siguiente sesión se han de realizar los ajustes necesarios. Ya
luego habrá tiempo de entrenar “palo y palo” sin darle bolilla
al dolor y tratando de superar límites personales. Pero para eso
se debe pasar de PRINCIPIANTE a una categoría de AVANZADO o
EXPERTO; y eso al igual que cualquier otra disciplina lleva
tiempo y conocimiento.
Tarde o temprano quien controlará
gran parte del proceso de entrenamiento será la propia persona
que realiza el entrenamiento. Varios síntomas y situaciones
pueden pasar desapercibidos al ojo del entrenador. Más aun en
los casos de grupos de personas que realizan todos una misma
actividad (grupo de corredores, clase de gimnasia). Se vuelve
entonces vital poder reconocer los síntomas del esfuerzo y
trasladar la duda al entrenador, o bien realizar los ajustes
hacia un esfuerzo mejor dirigido. Un profesional experto es
capaz de captar información acerca del proceso de entrenamiento,
pero cuando estas vías de comunicación se afectan o no existen
(caso de atletas que entrenan solos), es la propia persona quien
debe responsabilizarse de manejarlos.
¿QUÉ ACTIVIDADES SON MEJORES PARA
COMENZAR?
Primero recordar que es MUY
IMPORTANTE contar con un aval médico. Cualquiera de las
actividades abajo mencionadas deben ser adaptadas a la persona
en particular. En los casos en los cuales existe una enfermedad
se ha de ser muy cuidadoso para no empeorar las cosas.
Es cierto que existen variadas
posibilidades para la práctica de actividades deportivas.
Igualmente se ha de tener en cuenta que no cualquier actividad
es buena para cualquier persona o para los requerimientos
específicos de un plan de entrenamiento. Al mismo tiempo nos
enfrentamos a la dificultad de que en nuestro país no siempre
tenemos la posibilidad de realizar la actividad que queremos.
Las piscinas que existen no
siempre están orientadas a atender a un público sedentario que
recién comienza. O directamente en algunas localidades no
existen. Pistas de atletismo o información de cómo o dónde
practicarlo a veces también escasean. Los gimnasios cerrados con
condiciones óptimas para ejercicios (sobretodo en invierno),
grupos que contemplen horarios diversos, materiales que
faciliten las tareas y estimulen la motivación, profesionales
competentes y preocupados, servicios públicos, o privados que
resulten accesibles al cliente, son también recursos que no
siempre existen.
Aún así referiremos a algunas de
las posibilidades más sencillas de realizar cuando no tenemos
posibilidades de integrarnos a un grupo con un profesional a
cargo de la actividad:
Caminatas
Salir a caminar para muchos puede
ser un excelente ejercicio.
Podemos comenzar a caminar pero
siempre hasta un punto tal en el cual NO lleguemos a sentir
fatiga. Para algunos esto significará 1 cuadra, para otros 1 km
o 3 km.
Para una primera etapa será
suficiente con 2 o 3 sesiones semanales, con el cuidado de dejar
días de recuperación entremedio. Por ejemplo lunes, miércoles y
viernes, o martes y viernes. Luego de 2 semanas y a medida que
el cuerpo se adapte al ejercicio se podrá ir incrementando la
distancia a recorrer.
Trotes y carreras
Si comenzáramos trotando una
determinada distancia hasta el punto previo a la fatiga es
probable que esa distancia sea muy corta las primeras veces o
que aparezcan dolores sobretodo articulares. Ello se puede
evitar si nos ejercitamos de una forma intermitente. Es decir:
tomemos como base un bloque de 7 minutos. 5 minutos trotamos y 2
minutos caminamos. Sin detenernos podemos repetir estos bloques
2 o 3 veces. Esto logra que en la sumatoria lleguemos a una
distancia mayor, y además el tiempo de ejercicio aeróbico
también aumenta.
Para una primera etapa será
suficiente con 2 o 3 sesiones semanales, con el cuidado de dejar
días de recuperación entremedio. Por ejemplo lunes, miércoles y
viernes, o martes y viernes. Luego de 2 semanas y a medida que
el cuerpo se adapte al ejercicio se podrán aumentar los tiempos
de cada bloque (10 minutos en 7 + 3) o reduciendo los tiempo de
la caminata intermedia hasta lograr trotar el mismo tiempo paro
de forma continua.
Natación
Es un deporte técnicamente
complejo! Como tal es difícil y para quien no sepa hacerlo puede
resultar inconveniente. Sin embargo la piscina presenta una
serie de posibilidades de gran potencial para principiantes.
Las clases de hidrogimnasia son
una buena opción, aunque no se debe olvidar que quien dirige la
clase plantea ejercitaciones para un grupo que probablemente
hace tiempo que funciona. La persona que recién se integra ha de
prestar atención a esto y no pretender hacer lo mismo que los
demás. Quizás sea necesario realizar alguna pausa y luego
reenganchar la clase cuando se recupere. Si tiene oportunidad
para asistir en horarios de piscina libre, no intente nadar
varias piletas de corrido, haga una, o media, descanse en la
parte llana y luego de una recuperación parcial otra vez. No se
desanime, además en natación se da la particularidad de que el
cuerpo se adapta más rápidamente que en otras actividades, por
lo que los primeros avances son más notorios.
Otra posibilidad interesante es
caminar en el agua. Tanto en la parte llana como en la onda,
donde no hacemos pie. Aquí se han de utilizar flotadores que
permitan realizar el ejercicio cómodamente, sin esfuerzo por el
mantenerse a flote. Solo el movimiento del caminar en las
piernas.
Ciclismo
Para quien le guste y sepa andar,
está es una excelente actividad. Comparte con la natación y el
remo la particularidad de generar adaptaciones más rápidas y una
pronta visualización en el incremento de la cantidad de
ejercicio que la persona puede hacer. Se puede comenzar con
velocidades de paseo y más adelante luego de 2 semanas ir
incrementándolas, o manteniendo la misma velocidad, aumentar el
tiempo de cada salida.
Musculación
Las salas de musculación se han
difundido muchísimo en nuestro país. Este tipo de entrenamiento
bien hecho puede aportar excelentes resultados. Sin embargo los
ejercicios con aparatos exigen conocer y respetar la técnica de
cada uno de ellos. De lo contrario la Sala de Musculación se
trasforma en un muy buen lugar para lastimarse. No es
recomendable por tanto comenzar un programa de este tipo sin
asesoramiento a cargo de un profesional.
Entrenar musculación no significa
que vamos a “quedar gigantes” o “demasiado musculados”. La
musculación es un método para el entrenamiento de la fuerza, y
este puede incluir o no el aumento de los volúmenes musculares.
Es excelente para tonificar, fortalecer, recuperar lesiones,
mejorar la postura.
Actividades al aire libre:
pesca, camping, canotaje, cabalgatas, paseos a pie por montes o
cerros.
Este tipo de actividades son muy
buenas opciones para quienes estén en condiciones de
realizarlas. Ya sea para comenzar un proceso de entrenamiento o
para complementarlo. Poseen un componente recreativo sumamente
estimulante. Además al realizarlas al aire libre fortalecen las
defensas del organismo.
Obsérvese con cuidado que subir y
luego bajar un cerro no es precisamente un ejercicio ligero. Más
bien tiene una carga física importante, aunque en muchos casos
por otras razones la alegría de hacerlo suplanta cualquier
posible molestia.
Por último deseamos compartir la
idea de que cada individuo es único y diferente a los demás. Dos
personas de la misma edad, ambas en un mismo nivel de
entrenamiento, cada organismo responderá de manera diferente
frente a un mismo ejercicio. Por lo tanto los profesionales del
deporte deben tener esto en cuenta y es responsabilidad el
exigir y buscar ámbitos donde sean tomadas en cuantas sus
necesidades.
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©
Prohibida toda reproducción sin nombrar la fuente,
el autor y la bibliografía
consultada. |
Bibliografía
-
Wilmore, Jack H. , Costill David L. ,1998, "Fisiología
del esfuerzo y el deporte", 1º edición, Barcelona - España, Editorial: Paidotribo
-
McArdle, William D.; Katch, Frank I.; Katch, Victor L.;1990, "Fisiología del Ejercicio", 1º edición, Madrid -
España, Editorial Alianza.
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